Exempleadas que denunciaron a Julio Iglesias afirman que lo hicieron para evitar nuevos abusos

Exempleadas que denunciaron a Julio Iglesias afirman que lo hicieron para evitar nuevos abusos

Dos mujeres que trabajaron como empleadas para el cantante español Julio Iglesias presentaron el pasado 5 de enero denuncias ante la Justicia en España por presuntos casos de acoso y agresión sexual ocurridos en 2021. Según explicaron, su decisión de denunciar responde al objetivo de evitar que otras mujeres atraviesen situaciones similares y de romper el silencio que, aseguran, las mantuvo calladas durante años.

Las denuncias fueron interpuestas con el acompañamiento de la organización Women’s Link y cuentan con el respaldo de Amnistía Internacional, que difundió un comunicado en el que detalla que las denunciantes relatan haber sido víctimas de múltiples formas de violencia, mientras trabajaban entre enero y octubre de 2021 en propiedades que el artista posee en República Dominicana y Bahamas.

De acuerdo con los testimonios, las mujeres aseguran haber sufrido acoso y agresiones sexuales, además de controles constantes sobre sus teléfonos móviles, restricciones para salir de las viviendas donde laboraban y jornadas de trabajo de hasta 16 horas diarias, sin días de descanso ni contrato formal. También denuncian un ambiente de intimidación sostenida y abuso de poder.

Amnistía Internacional indicó que los hechos fueron puestos en conocimiento de la Fiscalía española por posibles delitos que incluirían trata de seres humanos con fines de trabajo forzado y servidumbre, delitos contra la libertad e indemnidad sexual, lesiones y vulneraciones a los derechos laborales. La organización subrayó que las denunciantes permanecieron cerca de cinco años sin hacer públicos los hechos por temor a represalias, la falta de mecanismos seguros de denuncia y una cultura que históricamente ha desacreditado a las víctimas.

En su testimonio, una de las mujeres señaló que decidió denunciar por razones de justicia personal, solidaridad con otras trabajadoras y por su país de origen, República Dominicana, con el fin de que situaciones similares no se repitan. La segunda denunciante afirmó que su principal motivación es que ninguna mujer vuelva a sufrir abusos y reforzar el mensaje de que las mujeres son sobrevivientes, no responsables de la violencia ejercida en su contra.