Este 14 de julio se recuerda la partida física del expresidente Joaquín Antonio Balaguer Ricardo, quien falleció en el año 2002 a los 95 años, luego de varios días hospitalizado a causa de una insuficiencia cardíaca.
Balaguer fue una figura central en la historia contemporánea de la República Dominicana. Ocupó la presidencia en siete ocasiones, sumando 22 años en el poder, con períodos claves entre 1966 y 1978, y luego entre 1986 y 1996.
Legado y memoria
Durante sus gobiernos, se ejecutaron importantes obras de infraestructura en todo el país, incluyendo presas, avenidas, instalaciones deportivas, centros culturales, parques, acueductos y obras de saneamiento urbano y rural. Entre las más recordadas se encuentran el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, el Teatro Nacional, el Jardín Botánico y el Acuario Nacional.
Su legado es también motivo de debate: mientras unos lo consideran un líder visionario que impulsó el desarrollo nacional, otros lo recuerdan por su estilo de gobierno autoritario, marcado por denuncias de represión política y fraude electoral.
Conmemoración
En distintos puntos del país, incluyendo su tumba en el Cementerio Cristo Redentor y en varias iglesias del país y del exterior, se realizaron actos religiosos y ofrendas florales en su memoria. También se organizaron misas en Santiago y en la ciudad de Nueva York.
A 23 años de su muerte, Joaquín Balaguer sigue siendo una figura que despierta reflexiones encontradas: un hombre de poder, de discursos brillantes y silencios calculados, cuya influencia aún marca el pulso de la política dominicana.









