El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), César Dargam, afirmó que el sector empresarial ha mantenido una postura abierta y propositiva en torno a la reforma del Código de Trabajo, asegurando que “no hemos sido obtusos; hemos presentado propuestas y estamos dispuestos a discutirlas”, en referencia al debate que desde hace varias legislaturas se mantiene estancado en el Congreso Nacional.
Durante una entrevista en el programa Esto no tiene nombre, Dargam explicó que la iniciativa de reforma no debe reducirse exclusivamente al tema de la cesantía, aunque reconoció que este ha sido el principal punto de conflicto. Señaló que el Código Laboral vigente fue concebido para una realidad económica distinta a la actual y que, tras más de tres décadas de aplicación, presenta oportunidades claras de mejora frente a los cambios del mercado de trabajo, la informalidad y el costo laboral.
En ese sentido, sostuvo que el empresariado no ha planteado la eliminación de la cesantía, sino la discusión de alternativas como la fijación de topes, límites en el tiempo de acumulación o la adopción de mecanismos complementarios que permitan una transición equilibrada hacia el futuro, respetando los derechos adquiridos de los trabajadores. Indicó que el objetivo central es crear condiciones que favorezcan la formalización del empleo y la competitividad del país.
El presidente del CONEP también recordó que la Ley de Seguridad Social contempla desde hace más de dos décadas la creación de un seguro de desempleo, figura que aún no ha sido implementada, y que podría formar parte de una discusión más integral sobre la protección laboral y la sostenibilidad del sistema. A su juicio, existen herramientas legales que permiten avanzar sin necesidad de prolongar indefinidamente el debate.
Dargam abordó además el panorama económico nacional, señalando que aunque el crecimiento fue moderado en 2025, sectores como las exportaciones, el turismo, la inversión extranjera directa y las remesas mostraron un desempeño positivo. No obstante, advirtió sobre la desaceleración en áreas clave como la construcción y reiteró la necesidad de impulsar reformas estructurales que fortalezcan el clima de inversión y la generación de empleos formales.
Finalmente, reiteró que el sector empresarial está dispuesto a participar en un diálogo franco y técnico con todos los actores, con miras a modernizar el marco laboral y sentar las bases de un crecimiento económico más inclusivo y sostenible.

